Escribo este post para expresar mi dolor por la pérdida de los estudios tradicionales de Disney, que decidió cerrarlos hace algún tiempo (sí, sé que fue hace bastante tiempo, pero me da la gana de quejarme ahora xD), dado su evidente declive. Los estudios de pixar, en cierto modo y adaptándose a los tiempos que corren, intentan llevar ese mismo mensaje que otrora llevaran los estudios clásicos. Son películas a la vieja usanza en el fondo, pero, como amante de la animación tradicional (y esto lo dice una futura ingeniera informática), no me gusta que se abandone totalmente este tipo de cine.
Sé que no mucha gente comparte mi opinión, porque de hecho, cuando se cerraron esos estudios, sería porque no reportaban beneficios considerables. La verdad es que para mi la factoría Disney lo perdió todo el día en que decidió eliminar el formato seudo-musical de sus películas. Desde que dejaron de cantar en ellas, perdieron mucho encanto. Y es que una de sus grandes bazas siempre fue la calidad de los temas que se incluían en ellas. En fin, sólo puedo llorar una ausencia, y, aunque los seguidores empedernidos del anime me digan que es mucho mejor, y que los de Disney son unos plagiadores, en mi recuerdo siempre quedarán las grandes películas de animación, las de mi generación, que, aunque no contempló la aparición de grandes películas como Blancanieves, Bambi, La bella durmiente, o 101 dálmatas, sí que presenció una época dorada de grandes producciones como El Rey León, La Sirenita, La Bella y la Bestia, o Hércules, para mí, la última gran película que hicieron, y ya tiene casi 10 años.
Sé que no mucha gente comparte mi opinión, porque de hecho, cuando se cerraron esos estudios, sería porque no reportaban beneficios considerables. La verdad es que para mi la factoría Disney lo perdió todo el día en que decidió eliminar el formato seudo-musical de sus películas. Desde que dejaron de cantar en ellas, perdieron mucho encanto. Y es que una de sus grandes bazas siempre fue la calidad de los temas que se incluían en ellas. En fin, sólo puedo llorar una ausencia, y, aunque los seguidores empedernidos del anime me digan que es mucho mejor, y que los de Disney son unos plagiadores, en mi recuerdo siempre quedarán las grandes películas de animación, las de mi generación, que, aunque no contempló la aparición de grandes películas como Blancanieves, Bambi, La bella durmiente, o 101 dálmatas, sí que presenció una época dorada de grandes producciones como El Rey León, La Sirenita, La Bella y la Bestia, o Hércules, para mí, la última gran película que hicieron, y ya tiene casi 10 años.
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